GRUPO 15
EL PENSAMIENTO MARKETING EN EL SENO DE LA ORGANIZACIÓN.
¿CÓMO SE COCINA LA IMPLANTACIÓN DEL PENSAMIENTO DE MARKETING EN EL SENO DE UNA ORGANIZACIÓN?
Para que los responsables de Marketing y Finanzas, por ejemplo, hablen un mismo lenguaje en el que prime la orientación al cliente, no basta con una buena predisposición genérica.
Es necesario, en primer lugar, que la formación de los directivos contenga la premisa de que todas las actividades de la empresa son, en mayor o menor medida, subsidiarias de la función Marketing. Pero esta interrelación funcional también hay que ponerla en papel, negro sobre blanco, y reflejarla de manera expresa en el organigrama o diseño funcional de la empresa.
No es objeto de esta materia discutir la vigencia de los famosos organigramas, un esquema rígido de organización implantado por el ejército prusiano en el siglo XVIII.
Hay razones para pensar que los organigramas tradicionales, muy fuertemente jerarquizados, no contribuyen a la convergencia de las unidades en un mismo patrón de creación de valor. Los departamentos tienden a convertirse más bien en zonas estancas y áreas para los juegos de poder, cuando no en reinos de taifas. La organización jerárquica departamental no es un buen modelo para que el conjunto de la organización oriente su actividad hacia el cliente.
“La empresa debe fomentar estructuras que faciliten la creación de un pensamiento colectivo orientado al cliente.”
En muchas empresas podremos encontrar organigramas en los que el departamento de Marketing depende jerárquicamente de la Dirección Comercial.

Semejante composición indica a las claras que el Marketing se considera una función finalizadora en el proceso, un conjunto de herramientas (publicidad, promoción,..) que ayudan a vender.

Semejante composición indica a las claras que el Marketing se considera una función finalizadora en el proceso, un conjunto de herramientas (publicidad, promoción,..) que ayudan a vender.
En ese organigrama,
Existen empresas con un organigrama de este tipo y que tienen, sin embargo, un excelente enfoque de Marketing. La razón es que el Director General asume funciones de Marketing estratégico que se proyectan al resto de los departamentos. Como ves, la vida no va de etiquetas, sino de personas y capacidades. Pero es mejor que no dejemos
las cosas al albur de las capacidades y carisma personal del “Gran Jefe” y organicemos nuestra empresa según un modelo transversal, que refleje la manera en que funciona nuestro cerebro.
Observemos que en este modesto esquema hay “Sistemas” cerca de la cabeza. No es un departamento ni una Dirección, sino una función, algo así como la red neuronal de la empresa que adquiere, elabora y comparte el conocimiento que es soporte de la actividad orientada al cliente.
El sistema de gestión del conocimiento puede ser tan simple como una persona con una sencilla aplicación informática. O tan complejo como esas costosas aplicaciones de SAP.
Se define mercado como el conjunto de personas y organizaciones que participan de alguna forma en la compra y venta de bienes y servicios o en la utilización de los mismos. Aunque el curso pasado dedicamos una unidad a analizar sus características, conviene recordar a continuación algunas cuestiones sobre su clasificación:
CLASIFICACIÓN DE LOS MERCADOS
A. SEGÚN LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS COMPRADORES:

B. SEGÚN EL NÚMERO DE COMPETIDORES:

C. SEGÚN SU RELACIÓN CON LA EMPRESA:
Mercado potencial (demanda potencial): es el que reúne a aquellas personas susceptibles de ser clientes de la empresa en el futuro próximo, a quienes la empresa debe informar de sus ofertas con objeto de captar su interés y convertirlos en compradores.
CARACTERÍSTICAS DEL MERCADO ACTUAL:
ANÁLISIS FINAL
Podemos concluir diciendo que la estructura organizativa de una empresa posee gran importancia en la planificación e implantación de una estrategia efectiva orientada a la satisfacción de las necesidades de sus clientes.
Además que la empresa debe fomentar estructuras que faciliten la creación de un pensamiento colectivo orientado al cliente.
La empresa debe tener en cuenta a aquellos consumidores que podrían llegar a ser clientes suyos, es decir, su mercado potencial. Pero como generalmente las empresas no están solas en el mercado sino que actúan en mercados con mucha competencia, además de su propia política comercial deberán tener en cuenta la de sus competidores con el objetivo de conseguir aumentar sus ventas en relación a las del sector global, es decir, conseguir una mayor aceptación. Eso sí sin olvidarse de sus clientes, es decir, el mercado al que tiene que intentar "enganchar" a través de técnicas de marketing.
BIBLIOGRAFÍA:




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